8M de 2019

 

¿Qué implica ser mujer y ser feminista hoy?

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Obra: La mujer arte de la partitura. (Public domain pictures)

El 8 de marzo es el día internacional de la mujer; en su origen, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Se celebró por primera vez en 1911 en Dinamarca y fue institucionalizado por Naciones Unidas en 1975. Día que lo que llamamos “Feminismo” siente como propio.

Según la RAE Feminismo es: “principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre”.

Desde 1911 cada 8 de marzo es y será distinto. Las luchas de generaciones anteriores estaban concentradas en reclamar el derecho al voto, ir a la universidad y poder trabajar. Hoy, las causas giran alrededor de la defensa de la familia, igualdad en el entorno laboral y libertad para decidir sin restricciones. Luchas, en su mayoría ilusionantes y propositivas.

Sin embargo, recientemente, los 8 de marzo están siendo tomados por algunas para defender intereses de colectivos particulares. Colectivos minoritarios como los que tienen por bandera la interrupción del embarazo o etiquetas narrativas como el llamado “lenguaje inclusivo”. (Ese de “todos y todas”, que es tan impositivo como sus luchas mismas).

El feminismo es uno de los movimientos que nacen de la revolución francesa y claramente cada generación defiende los intereses que a su momento histórico le corresponden. Sin embargo, hay unas ideas comunes, transversales, de sentido común y vitales para la sociedad de hoy y de siempre, que es imperante recordar en el marco de esta celebración. Argumentos que parten de entender al feminismo como una visión positiva y no como un movimiento radical:

  • El feminismo comprende que la mujer es autónoma y libre, asunto que algunas sociedades -árabes por ejemplo- no reconocen, pero que es una discusión superada por el consenso que hoy existe, por lo menos en el mundo occidental.
  • El feminismo es un movimiento presente en corrientes liberales y conservadoras, tradicionales y progresistas. Las “causas” de algunos colectivos feministas son las que se cuestionan.
  • En principio el feminismo parte de la realidad de que existe un otro: el hombre. De lo contrario no tendría razón de ser. Por tanto, el feminismo conciliador no enfrentará hombres contra mujeres.
  • El feminismo por esencia es pro vida, pues no se concibe la vida sin la mujer.

Y para ilustrar esto mejor, una cita de la obra “Erótica y Materna” de Mariolina Ceriotti Migliarese, al respecto:

9788432149757
Portada del libro.

 

“Todas las mujeres independientemente de la realización concreta de la maternidad e incluso del deseo de ser madres, contienen `un mundo psicológico materno´ ineludible. La causa es la concreta y especifica configuración anatómica de la mujer que, por el solo hecho de ser mujer, está dotada de un cuerpo pre-dispuesto a la acogida de otro dentro de sí: como hombre, al que acoge dentro de sí en el abrazo marital, o como hijo, al que hay que acoger nutrir y hacer crecer dentro del propio cuerpo durante el embarazo”. 

(Ceriotti, 2018)

 

  • El feminismo para generar consenso no debe partir de la discriminación o de una lucha intransigente. Tampoco se basará en leyes de cuotas que de por sí discriminan, sino en garantías tacitas de oportunidades para la libre realización según los intereses de cada una.
  • Feminista con propósito es una mujer que busca la igualdad entre una mujer adulta y un no nacido.
  • El feminismo consciente ha de preocuparse de la violencia no solo contra la mujer, sino contra los niños, los ancianos y contra los mismos hombres.
  • El feminismo equilibrado defiende la equidad frente a los hombres pero también frente a las mismas mujeres que muchas veces nos discriminamos entre nosotras.
  • El feminismo sensato se concibe junto a un proyecto común con el hombre porque eso es lo que es la familia, de donde todos venimos.
  • El feminismo puede acompañarse de una visión femenina de la vida: delicada, humanista, horizontal, conciliadora. O no, y esa visión femenina puede proyectarla también un hombre. No depende del sexo sino de la postura de liderazgo que elija tener.

Muchas feministas del siglo XXI se piensan frente al hombre como un “nosotros” y no como un “otro” injusto o maltratador.

Sus luchas no parten de sentirse menos sino de sentirse iguales. La mayoría, tenemos una visión positiva que sueña, imagina y espera lo mejor del otro y de la sociedad en la que vive. La mirada de una mujer que sabe ver una obra de arte en el garabato de un niño, valor en la historia de un anciano y virtud en la mirada de otra mujer.

Ese es el feminismo constructivo y de valor del que muchas mujeres nos sentimos orgullosas hoy.

¡Feliz día de la mujer!

Medellín, Colombia. 8 de marzo de 2019.

@Aliciapenaranda

 

 


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